The Neurophenomenology of a Self-Induced Transcendental Visionary State. A Case Study​

Della Bella G, Vélez Picatto A, Galván Rial S, Cukier S, Foa Torres G, Catanzarini M, Mateos D, Lamberti P, Cardeña E, Barttfeld P. 2026. Neuroimage

Resumen

Los estados no ordinarios de conciencia (NOC) ofrecen una vía para examinar cómo se reorganizan las dinámicas cerebrales a gran escala a medida que cambia la experiencia. Estudiamos a una participante capaz de entrar de forma fiable en un estado NOC autoinducido, caracterizado por imaginería vívida, percepción corporal alterada y una sensación de unidad. A lo largo de 20 sesiones de fMRI, medimos la conectividad funcional en cuatro condiciones (Línea base, Transición, NOC y Residual) y comparamos los resultados con un grupo control emparejado.

Durante la fase de Transición, la conectividad funcional mostró un aumento de la variabilidad, lo que indica una desestabilización temporal de la organización de las redes. En el estado NOC, la conectividad inter-red disminuyó de manera generalizada. En particular, la corteza visual presentó un acoplamiento reducido con regiones auditivas, sensorimotoras, orbitofrontales, talámicas y cerebelosas, mientras que la red somatomotora dorsal se desacopló de las cortezas auditiva y del lenguaje, en paralelo con los fenómenos visuales reportados y los cambios en la experiencia corporal.

En contraste, las redes frontoparietal y de saliencia mostraron un aumento de la conectividad inter-red con el precúneo/corteza cingulada posterior, la corteza temporal multimodal y nodos cerebelosos, en concordancia con los informes subjetivos de una atención sostenida dirigida hacia el interior y un estado estable de absorción. A nivel intra-red, los análisis de entropía y complejidad revelaron desplazamientos sistemáticos que siguieron la secuencia experiencial y retornaron a los valores de línea base en la condición Residual.

Este estudio de caso único integra elementos poco frecuentes: experimentación controlada, inducción voluntaria de estados NOC y datos fenomenológicos ricos. En conjunto, estos resultados ofrecen una base sólida para la investigación neurofenomenológica e ilustran el valor de combinar paradigmas estructurados con la experiencia vivida para comprender los estados no ordinarios de conciencia.